Alejandra Pizarnik: Una Voz

8 de julio de 2009

"Solo un nombre" - Alejandra Pizarnik- .

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..........En “Sólo un nombre”, poema que significativamente cierra el libro "La última inocencia", el tema del doble se plantea a nivel semántico y formal:




alejandra alejandra
y debajo estoy yo
alejandra




..........La doble mención de su nombre en el primer verso, ya plantea la división. Y el poema puede leerse como una tesis, en la cual surgen las dos alejandras, y la búsqueda de sí misma, dada por el uso del vocativo.


..........En los versos 2 y 3 se cumple el encuentro consigo misma y la unicidad que ya aparece indiciada en el título del poema en “Sólo” y “un”. El tercer verso es la síntesis del tú y del yo.12 Tenemos una verdadera imagen especular: “Alejandra” se mira y se desdobla. Crea un espacio físico, que servirá, además, para crear el lugar de la fusión y del encuentro, al utilizar el adverbio “debajo”. Hay una distancia entre la “Alejandra” corporal, carnal —“Alejandra” referente— y la “Alejandra” lingüística, que va a resolver la dualidad inicial. Para existir necesita nombrarse. Es ella = lenguaje. De allí el título del poema: “Alejandra” como nombre, que es su forma de existir.


..........Es un poema dialéctico, debido a las tensiones que se establecen en el primer verso, y al juego de oposiciones, que se resuelve, finalmente, en la unicidad del nombre “Alejandra”, del tercer verso. Y es también un ícono, creado por el uso del adverbio “debajo”, que presenta la ilusión de espacio, y funde el primer verso con el último. El triángulo invertido que se crea produce una geometrización del poema, en la cual ella, “Alejandra”, “masa lingüística”, aparece como vértice y soporte.


..........Por último, y a nivel semántico, este poema subraya su incapacidad para desprenderse de la palabra, es decir: el lenguaje como elección, como realización, pero también como prisión ineludible —dicotomía que intentará resolver en el silencio.

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Alejandra Pizarnik, Evolución de un lenguaje poético- Susana Haydu

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Foto: Alejandra Pizarnik. Edición: Lilya Nuratis.

4 comentarios:

Mónica López Bordón dijo...

Me ha encantado tu blog. Leo a Alejandra Pizarnik y se me abren muchas vidas..

un beso
Mónica

Sexo de perfil dijo...

El silencio de Pizarnik dice mucho.

No es la depresión la que lleva a esta mujer al suicidio, ni los fármacos, ni el medio exterior, ni la falta de títulos universitarios o la idea de que le faltó cerrar ciclos.

Es que nadie en el mundo compartía el silencio que se prolongaba, trataba de acariciar al planeta, nombrar al mundo por vez primera al igual que Melquíades de Cien Años de Soledad.

Hay muchas voces en ese silencio que aparentaba sepulcros, la osadía rompió el paradigma y provocó un tsunami con la supuesta negación de su realidad inmediata.

A través del silencio encontró algo que está más allá del mero estado contemplativo...

Si bien no encontró el título universitario dio al clavo en no pasar desapercibida...

" Las mujeres no se consagran a través de las letras sino a través de la muerte"

Así Alfonsina Storni y Pizarnik roban el cetro a los varones; sí que les ganaron la jugada literaria.

Dilman dijo...

Para bien o para mal estamos condenados a nuestro nombre, un nombre que no elegimos como esta vida. Cualquier estrategia de liberación se torna peligrosa y delicada porque es tricéfala, una cabeza tiene por nombre: suicidio, la otra: locura...
Si buscamos arriba o abajo siempre tropezaremos con el grillete de nuestro nombre como metáfora, como razón de existencia y de presencia...
Gran saludo!!!

Zazel dijo...

Lo primero, darte las gracias por seguir mi blog. En principio entraba solo para eso y ver alguna cosita, pero cielo... me he kedao impactada... dejame k me recupere un pokito y te cuento mas cositas, mientras te dejo mil besos y mis felicitaciones por tu blog... muaks!